Si necesitas hacer un regalo para un nostálgico de los años 80 al que le encanta todo lo retro, te presentamos un montón de productos y artículos singulares que destacan por su cuidado diseño que tanto recuerda esa época.

Estuche gourmet personalizado

Entra en regalos gourmet online para conseguir ese regalo ochentero que tanto va a gustar. Ten en cuenta que con el mismo estás ofreciendo una auténtica experiencia sensorial a la vez que un placer gastronómico, por lo que el éxito está asegurado. Elige tu propio estuche de acuerdo a los gustos de la persona a quien se lo piensas entregar y ¡a disfrutar!

Para ello, lo primero que hay que hacer es escoger la caja en la que van a ir los productos. Las hay con diferentes modelos y diseños. A continuación, elige los productos. Puedes decantarte por una selección de vinos, de quesos, de cervezas o de lo que más le guste al agasajado. Una de las favoritas es la de productos dulces con sus mermeladas de distintos sabores, mieles, bombones de higo y caramelos de miel pura. Agrega un poco de viruta para dar un aspecto mucho más cuidado a la caja, y ya tienes el regalo perfecto.

Regalos retro

Si buscas algo mucho más retro todavía, puedes decantarte por una consola de bolsillo con 400 juegos de los años 80 y una pantalla LCD de 3 pulgadas. En la actualidad se pueden adquirir con un soporte de salida de vídeo para que se pueda conectar a la televisión. El mejor detalle para los apasionados de los comecocos o del tetris.

Otro regalo muy original y muy ochentero es la réplica de un teléfono de esos años, es decir, de los que para marcar era necesario mover la ruleta. Eso sí, la clavija que lleva incluida es de teléfono estándar para que lo puedas utilizar sin problemas.

Nada de comer después de las 00.00 horas, nada de sol y nada de agua. ¿Te suenan estas palabras? Regala un peluche de Gremlin bailarín y no olvides dar estas instrucciones para evitar sobresaltos. ¡Aunque seguro que quien lo reciba ya sabe lo que tiene que hacer!

No hay nada mejor que inmortalizar ciertos momentos que con una cámara de fotos. Pero mucho mejor si se puede disfrutar del proceso de hacerlas, revelarlas y tocarlas. Regala una cámara Polaroid, una Kodak o una Fujifilm podréis retroceder en el tiempo y sentir la magia que estas cámaras instantáneas provocaban.

Y si hay un regalo ochentero lleno de encanto por sus colores, por su característico sonido cuando se mueven las piezas o simplemente por la agradable sensación de tenerlo entre las manos, ese el cubo mágico o de Rubik. Aunque puede que siga confundiendo y frustrando, lo que es seguro es que quien lo tenga se transportará a esos años en los que los colegios estaban llenos de niños dando vueltas a sus cubos de brillantes colores.

¿Y qué tal un reloj Casio con calculadora, cronómetro, alarma, calendario y temporizadores? Sin duda, una manera de evocar esos años en los que quien lo llevara en su muñeca estaba considerado como un auténtico privilegiado.