6
Marzo
2010

Seguro que muchos de los lectores de este blog recordáis a una de las escritoras más afamadas de los últimos tiempos, y no, no estoy hablando de J.K. Rowling, sino de Anne Rice, escritora de las populares crónicas vampíricas que engancharon a tantos seguidores en todo el mundo.
Pero no es de vampiros de lo que voy a hablar en esta ocasión sino de un curioso libro que fue editado en 1989 y que vino a España de la mano de Ediciones B y con un moderado éxito a pesar de ser una trama bastante original y que se salía de lo normal, al menos por aquellos años.
El título original era “The mummy of Ramses the Dammed” y en español se tradujo fiel a la versión original siendo “La Momia o Ramsés el Maldito”, una novela que no tuvo continuidad, así que si por algún casual la buscáis o cae en vuestras manos tened por seguro que finaliza cuando leáis la última página de esta novela y no os dejará en ascuas como acostumbró a hacer Anne Rice en otras publicaciones.

Carátula del libro
Cuando Ramsés, rey de Egipto, bebe un elixir, rompe las barreras del tiempo y se convierte en inmortal y es condenado a recorrer el mundo para saciar todos sus deseos. Pero tras la dolorosa pérdida de Cleopatra decide dormir hasta ser despertado de nuevo, sin importar los siglos.
Un día un famoso egiptólogo encuentra una tumba muy extraña en Egipto y se la lleva a Londres en 1914, donde tras siglos de sueño, el sarcófago se encuentra con los tiempos modernos, al menos en aquella época lo eran.
Ramsés despierta y conoce a Julie, la hija del egiptólogo, de quien se enamorará perdidamente y ambos deciden regresar a El Cairo, tomando Ramsés la identidad del Doctor Reginald Ramsey. Pero… ¿podrán vivir sin ser descubiertos? ¿Qué le deparará el futuro al antiguo rey de Egipto?
Si queréis pasar una larga y entretenida tarde leyendo, esta novela es muy recomendable, sobre todo para esos días en los que no se te ocurre nada que hacer. ¡Disfrutadla!
17
Febrero
2010

Hoy nos vamos al inicio de nuestra década favorita a recordar una novela escrita por Jean M. Auel, “El clan del Oso Cavernario”, que sería la primera novela de la popular saga titulada “Los hijos de la Tierra”, de la cual estoy seguro que muchos de vosotros habréis oído hablar en alguna ocasión.
La trama nos sitúa en plena era paleolítica y un terrible terremoto azota la tierra de Ayla, una niña Cromañón de apenas cinco años y quien tras recuperarse del susto a causa del seísmo, se da cuenta que su aldea ha sido totalmente destrozada y todos han desaparecido.
Completamente sola comienza a vagar sin rumbo hasta que un león cavernario la ataca y la deja malherida. Pero no ha sido la única persona que ha sufrido las consecuencias del seísmo, sino que también, los hombres de Neandertal del clan del Oso Cavernario se han ido de su cueva, pensando que el temblor de tierra era una maldición de sus espíritus protectores y deciden abandonar su hogar.

Portada del libro
En su camino se encuentran con Ayla en estado inconsciente y muy débil a causa de las heridas provocadas por el león. Pero Iza, la curandera del clan, decide ayudarla y decide cuidarla. Mientras, Creb, el Mog-ur u hombre santo del clan, cree ver en la pequeña una marca de los espíritus tótem más poderosos conocidos por ellos.
Pero no todo el clan acepta a Ayla, dado que ella pertenece a quienes ellos llaman “los otros” y poco a poco la pequeña cromañón va rompiendo las tradiciones y alterando continuamente las costumbres del clan y no quiere aceptar las normas establecidas por los miembros del clan que la acoge.
Con esta publicación, que no tiene ni comparación con la película, aunque ésta sea bastante fiel, disfrutaremos con las aventuras de la pequeña en el clan, con las cacerías, con su forma de aprender y de marear a los demás o incluso cuando se van a cazar un gran mamut.
Si no habéis leído el libro os lo recomiendo, o en su defecto la película, seguro que disfrutaréis viendo un género totalmente diferente al que hay hoy en día en cuanto a cine.
5
Febrero
2010

Hoy nos vamos al año 1982 a recordar un libro de Ken Follet titulado “El hombre de San Petersburgo”, una novela que nos remontará a principios del siglo XX donde Lord Walden, un aristócrata inglés casado con una mujer de la nobleza rusa, recibe un mensaje privado del propio rey de Inglaterra donde se le pide su colaboración para un asunto que requiere el tacto más delicado y se presupone que es de vital importancia para la Corona Británica.
La trama se va desarrollando en los albores del siglo XX justo antes de la Primera Guerra Mundial y también de la Revolución Rusa y uno de los fines de Inglaterra y de Rusia es el de establecer misteriosos y ocultos pactos de alianza y esta furtiva colaboración es llevada a cabo gracias al Príncipe Orlow, quien se encuentra en la capital británica para entrevistarse con el propio Winston Churchill.
Por diferentes razones, entre ellas la seguridad, este encuentro debía ser lo más secreto y confidencial posible, aunque teniendo tanto hermetismo un anarquista conoce la existencia de esta misteriosa reunión y planea asesinar a Orlow y trama un plan que no puede fallar y que acabará con la vida del noble ruso.

Una de las portadas originales del libro
Pero cuando está a punto de quitarle la vida se da cuenta de que quien acompaña al príncipe es la mujer que había amado con total locura en su juventud y con quien su propio padre no le había dejado casarse; esto hace que sus planes cambien y con ellos el curso de la trama.
Todo se va volviendo más enrevesado y misterioso y lo que en un principio iba a ser un asesinato, se convierte en la recuperación, en parte, de un amor que no pudo ser. Esta es la trama de un por aquel entonces ya reconocido escritor como es Ken Follet y aunque personalmente no me gusten demasiado sus trabajos actuales, reconozco que, quizá por nostalgia, me gusten mucho más los de nuestra época favorita.
¿A vosotros cual es el que más os gusta?
17
Enero
2010

Volvemos al mundo de los libros y hoy vamos a recordar una publicación de las que personalmente me encantan, de espías. El título del libro es “Un espía perfecto” y su escritor fue David John Moore Cornwell, más conocido como John Le Carré, famoso escritor del género en cuestión y que lleva un montón de publicaciones de este estilo desde los años sesenta.
Esta obra del año 1986 y de 443 páginas, busca algunas razones sociales, familiares y también políticas de por qué algunas personas llegan a ser espías y refleja algunas de las consecuencias de este duro y a la vez arriesgado trabajo.
Narra el trabajo de Magnus Pym, agente del Servicio Secreto Británico, quien desaparece misteriosamente sin avisar a nadie, ni a su propia esposa. Ante tal acontecimiento, Jack Brotherhood, jefe y amigo personal de Pym desde hace más de treinta años, comienza la búsqueda para salvar a su amigo antes de que su huida sea descubierta y éste ajusticiado.

Una de las varias portadas originales del libro
Por su parte, un agente norteamericano, trata también de encontrarle para así poder obtener su deseado ascenso al capturar a esta importante pieza del espionaje internacional. Pero no solamente habrá británicos y norteamericanos de por medio, los espías checos, a quienes Pym pasaba información, se encuentran desconcertados ante esta situación y también deciden intervenir en la búsqueda.
Mientras tanto, Tom, el hijo de Magnus, recibe una carta donde su padre decide contarle todos los motivos que hicieron que la idea de huir pudiera materializarse y espera que éste, así como su mujer, le comprendan.
Una frenética y bien llevada obra que nos mantendrá en vilo hasta el final y donde conoceremos un poco más sobre los diferentes entresijos de los gobiernos y sus servicios de espionaje, capaces de hacer prácticamente cualquier cosa con tal de llevar a cabo su objetivo. Una lectura que recomiendo si, como a mí, os gustan las enrevesadas tramas del espionaje internacional.
8
Enero
2010

Hoy voy a hablar de un libro de 1989 que tuvo el honor de ser el segundo libro más vendido del último año de los ochenta, The Dark Half, traducido en algunos lugares como La Mitad Oscura y en otros como La Mitad Siniestra. Hay que recordar que su autor, Stephen King, firmó muchas de sus obras durante los setenta y ochenta como Richard Bachman, pero tras ser revelada su identidad, escribió como respuesta, este libro.
Por aquel entonces King solía escribir libros con una trama muy oscura y cínica, donde tocaba más el terror psicológico que el físico, algo que personalmente es el que más me gusta, y al parecer a mucha gente porque este libro vendió miles de copias y está considerado como uno de los mejores de finales de la década del maestro del terror.

Una de las portadas del libro
Tuvo tanto éxito que otro maestro, pero en esta ocasión del cine, el genial George A. Romero, dirigió la película que llevó el mismo título en 1990 y que tuvo un gran éxito entre los más fervientes amantes del trabajo de este director y también del siempre minusvalorado género del terror. Pero ahí no quedó todo, en 1992 también se lanzó al mercado un videojuego, pero ya se escapa a nuestros dominios del tiempo.
La trama del libro se centra sobre Thad Beaumont, un escritor que está viviendo una etapa de muy poca creatividad después de haber escrito Las súbitas bailarinas y haber optado al Premio Nacional de Literatura y no haber resultado ganador.
Apesadumbrado, decide seguir los consejos de su mujer y comienza a escribir una serie de pequeños thrillers retorcidos y muy sangrientos bajo el pseudónimo de George Stark, pero este personaje ficticio se irá adueñando poco a poco de Thad y cada vez le costará más deshacerse de él.

Una de las escenas de la película basada en el libro
En plena lucha interna, el comisario Alan Pangborn llega a su casa con la acusación de un brutal asesinato. Thad queriendo afirmar su inocencia, aseguro una y mil veces que él no tenía nada que ver con los crímenes que se estaban sucediendo uno tras otro, pero el policía le presenta una serie de pruebas como huellas ensangrentadas de Thad encontradas en los lugares del crimen. ¿Cómo podía ser eso?
Una lectura muy importante que os recomiendo si os gusta este género literario y que recordamos hoy aquí, en nostalgia80.com
20
Diciembre
2009

Hace tiempo que no traemos libros aquí a nostalgia80.com, así que hoy dejamos de lado cine, series, juegos y demás parafernalia para recordar un libro de la década de los ochenta, exactamente del año 1982. Una publicación que probablemente muchos desconozcan y únicamente sepan de su existencia en su versión cinematográfica.
El libro en cuestión se titula “El arca de Schindler” y fue una novela escrita por Thomas Keneally, ganadora de un premio Booker en 1982 y años después fue adaptada por el director Steven Spielberg y siendo un completo éxito en todo el mundo.
Como nota a destacar, hay que decir que en Estados Unidos, este libro se llamó Schindler’s List (La lista de Schindler) aunque en países como Australia e Inglaterra su nombre se mantuvo fiel al original, Schindler’s Ark.

Portada de una de las ediciones de este famoso libro
Kenelly se inspiró en Poldek Pfefferberg, un superviviente del holocausto, quien tras la contienda intentó en infinidad de ocasiones llamar la atención tanto de guionistas como directores de cine para que llevasen a la gran pantalla su vida durante los años de reclusión en los campos de concentración donde había estado y que se hiciesen públicas las experiencias vividas por él y todos los compañeros que durante años padecieron los maltratos de los nazis.
Esta novela tenía como protagonista principal a Oskar Schindler, un conocido miembro del partido Nazi que asqueado de las barbaries que cometían, decide ayudar a los judíos mediante un plan muy bien llevado y que le permitió salvar a más de 1.100 judíos de los campos de concentración alemanes y polacos.
Hay que destacar que esta novela describe los sucesos ocurridos durante aquellos años mediante personajes reales y diálogos ficticios además de algunas escenas añadidas por el propio autor para dar más veracidad a la novela. Una lectura que hoy recordamos con nostalgia y que os invitamos a que leáis, a pesar de que hayáis podido ver la película.
21
Septiembre
2009

Si en una de mis últimas entradas compartía con vosotros uno de los libros de Frederick Forsythe, hoy le llega el turno a otro de mis escritores favoritos, sobre todo en esta década de los ochenta, Ken Follet. Exactamente en 1980 se lanzaba una novela sobre espías que posteriormente sería llevada a la gran pantalla y que estaría interpretada por David Soul.
La clave está en Rebeca nos cuenta una historia de espías que se desarrolla en 1942 entre el desierto y El Cairo, en plena contienda de la II Guerra Mundial, donde ingleses, alemanes y egipcios se verán envueltos en una trama política que nos mantendrá en vilo hasta el último capítulo.
Alex Wolff tras haber atravesado el desierto bajo un montón de problemas, toma dirección hacia El Cairo, pero antes de tomar el tren que le llevará a un lugar seguro sufre un encontronazo con dos agentes británicos, los cuales son defenestrados por el audaz espía alemán, lo que hace que los británicos den orden de busca y captura.

Aspecto de la primera edición de 1980
El capitán Newman, con ayuda del cabo Cox, de las fuerzas armadas británicas, será el encargado de buscar a Wolff, algo que podría dar por finalizadas las esperanzas de salvarse del espía teutón, pero de repente la trama da un giro inesperado y Newman abandona al cabo Cox y comienza a ayudar a Wolff en todo lo que éste necesita.
Todo parecía ir bien hasta que Cox consigue seguir la pista de Wolff y consigue acceder a la habitación de su hotel y encuentra una maleta llena de dinero. Wolff le descubre y le asesina, sin darse cuenta que ha dejado una pista sobre su identidad y su paradero.
La misión que tenía encomendada le llevará hasta otro personaje de la trama, el comandante Vandam, quien por su fina intuición, suma la muerte de Cox con otras anteriores, una de ellas ordenada por un comandante del ejército y las relaciona con Wolff; de esta manera la trama se lía aún más y se va haciendo más profunda con varios cabos sueltos.
Esta situación hará que esta lucha entre los dos, se convierta en algo más que una obsesión, mientras en la trama continuarán apareciendo personajes como una bailarina de uno de los locales más concurridos de El Cairo y diferentes situaciones paralelas a la trama principal. En definitiva, una lectura sencilla y bastante recomendable para los amantes de este género.