Si hay un grupo que sea uno de los exponentes de la música de los ochenta esos eran Communards, una banda británica que arrasó durante los años que estuvo activa. Al frente de esta formación estaba el cantante Jimmy Sommerville, quien había estado anteriormente con Bronski Beat y que tenía como característica principal un falsete que le hacía inconfundible.

También contaba en su grupo con Richard Coles, quien estuvo considerado como uno de los mejores pianistas del momento y juntos hicieron verdaderos himnos de baile como “Don´t Leave me this way”, “So cold the night” o el tema del que vamos a disfrutar en esta ocasión: “I never can say goodbye”.

¿Os trae algún recuerdo?