Una de leyendas urbanas de los ochenta

Hoy retomo uno de los temas de los que tan sólo he hablado una vez aquí en nostalgia80.com y la verdad es que ahora cuando me paro a pensar en todas las leyendas urbanas que he oído desde que tengo memoria, puedo asegurar que un día podría escribir un libro sobre muchas de ellas. ¿Quién no recuerda en su colegio o instituto las leyendas urbanas? No es algo nuevo, ni siquiera de los ochenta, pero los hoaxes corren como pólvora encendida.

Seguro que alguna vez habéis oído hablar de las historias sobre algún niño o niña que se perdía en El Corte Inglés o cualquier hipermercado o tienda y que nunca se volvió a saber más de él. Mucha rumorología corría cuando se desataban estos comentarios.

Que si raptan a un niño cada mucho tiempo para que nadie se centre en investigar al hipermercado, que si tráfico de órganos o incluso aventurarse a decir que estas grandes superficies son como granjas que pertenecen a seres del inframundo o extraterrestres. Tal como si de “La semilla del diablo” se tratase (por cierto, película muy recomendable)

O aquellos comentarios que siempre había en cada pueblo sobre la chica de la curva… debía ser una verdadera legión de chicas, porque en toda la geografía española siempre hay alguien que asegura haberla visto en alguna ocasión y haberse salvado por los pelos de un choque al intentar esquivarla…

La chica de la curva (pero aquí en una recta, para cambiar de aires)

Hablando de chicas, también estaban las chicas resucitadas o una de las más famosas, Verónica. Nombre que si repetías tres veces a media noche con unas tijeras en la mano y frente a un espejo, podías ver cómo serías de viejo y cual sería la fecha de tu muerte.Algo así como cuando querías que apareciese aquel hilarante personaje: Bitelchús! Bitelchús! Bitelchús!

Y en estos temas del más allá, lo de la Ouija, que siempre había algún gracioso que movía el vaso o la plancha sobre la que todos teníamos el dedo y nos marchábamos cagados de miedo a nuestra casa totalmente convencidos de que nos iba a pasar algo mientras que los autores de la broma se estarían muriendo de risa pensando en cómo íbamos a pasar la noche.

Los hoaxes o leyendas urbanas seguramente fueron inventados en Estados Unidos, pero en España, tierra de la picaresca y la comedia hemos hecho también nuestra propia rumorología como la de que Jesús Gil está vivo, que si bebes cocacola después de haber comido petazetas mueres y cosas así que habremos escuchado tantas y tantas veces.

Otro día os hablaré de más leyendas urbanas, porque en los ochenta hubo bastantes y a cada cual… más descabellada.

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