El Señor del Tiempo

Seguro que muchos de los que seguís este blog día a día y que sois aficionados a la literatura fantástica recordaréis aquel libro de los ochenta titulado El Señor del Tiempo, una trilogía que estaba formada por El Iniciado, El Proscrito y El Orden y el Caos, de 1985, 1986 y 1987 respectivamente.

Fueron escritos por Louise Cooper y este libro tiene retazos de un enfrentamiento original entre las poderosas fuerzas del Orden y las del Caos, donde a raíz de esa tremenda disputa se originó el mundo en el que viven actualmente los protagonistas.

Aquí conoceremos al joven Tarod, un niño con grandes capacidades mágicas, quien es llevado ante los poderosos sacerdotes de Aeoris, adoradores del dios del Orden, para ser instruido y comprender cómo controlar su gran poder.

Una vez que han pasado los años y Tarod ya controla gran parte de sus poderes, hace aparición en escena Yandros, la personificación del Caos, quien le hace una revelación que marcará al joven Tarod para siempre. Le dice que su destino es ser quien traiga el caos al mundo.

Las portadas de los libros que forman esta trilogía

Los sacerdotes deciden ejecutarlo antes de que se haga más fuerte y siempre el caos en el mundo, pero antes de ser asesinado Tarod hace uso de sus poderes y viaja hasta el centro del tiempo, una especie de limbo del cual no puede escapar.

Aquí conocerá a Cylan, una mujer con grandes poderes psíquicos y a Drachea un noble, los cuales han sido traídos por Warp, una tormenta de Caos. Finalmente, con el paso del tiempo , Tarod consigue volver a su tiempo y decide presentarse ante el mismo dios del Orden y éste le dice que él no tiene la culpa de ser quien es.

El joven, esperando el perdón, es sorprendido por Aeoris, quien le condena por ser un monstruo de la facción del Caos y aquí le será revelada su naturaleza y comenzará la batalla más poderosa entre las fuerzas del bien y del mal.

¿Alguien más la ha leído?

You may also like...

1 Response

  1. Mr hyde dice:

    Lo cierto es que en mi casa no se veia esta serie, mas que nada porque a mi me daba bastante repeluco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *