El bote de Colón

¡Quiero ser un bote de Colón y salir anunciado por televisión! ¡Quiero ser un bote de Colón y salir anunciado por televisión! ¡Qué satisfacción ser un bote de Colón! No… tranquilos que no me he vuelto loco de momento, simplemente estaba entrando en materia para recordar el producto del que hoy hablaremos con ese tema de Alaska y los Pegamoides.

Ahora vienen en cajas rectangulares con un asa, en paquetes o incluso en forma líquida en diferentes recipientes, pero hace años los detergentes venían en unos recipientes cilíndricos a los que comúnmente se les conocía como tambores dado el parecido con el instrumento musical aunque más alargados.

Colón era el detergente que popularizó estos envases que vieron la luz a finales de los 70 y que se alargaron hasta la primera mitad de los ochenta. Para los que tengan buena memoria, esta marca de detergentes se hizo muy famosa, además de por sus tambores, por la estrategia de marketing del por aquel entonces presidente de Camp (grupo al que pertenecía este producto) Manuel Luque y su recordada frase de: “busque, compare y si encuentra algo mejor… cómprelo”.

El recordado bote de Colón

Bueno, al lio… ¿quién no recuerda estos tambores? Era una de las mejores opciones para la colada de nuestras madres y siempre estábamos esperando a que se acabase para que ese cilindro de cartón con tapa de plástico cayese en nuestras manos. La verdad es que no sé como lavaba, supongo que como todos, pero lo que si recuerdo es que en ese tambor guardaba muchos de mis juguetes.

Mi padre me lo forró y dibujó mi nombre para diferenciarlo del tambor de mi hermano y allí fue donde metíamos los juguetes, sobre todo las piezas de Tente, los clicks y un montón de pequeñas piezas que al final siempre acababan perdidas debajo de un sofa, armario o… sabe Dios donde más.

Asimismo y aunque yo no tuve la oportunidad, sé de gente que se hizo su propia batería con tres o cuatro tambores y allí se entretenían la tarde aporreando el plástico de este objeto que fue más recordado por el recipiente que por lo que contenía dentro.

¿Vosotros también tuvisteis este tambor?

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1 Response

  1. Red dice:

    Claro que lo recuerdo perfectamente, de hecho, como acababa guardando mis jueguetes en esos bombos, toda la vida olieron a detergente, e incluso se le quedaban pegoteados rastros de las bolitas azules y blancas del colón.

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