Chupa Chups

Hoy vamos a recordar uno de los caramelos más consumidos y que más han gustado (y gustan) a gente de todas las edades ¿A que alguna vez en vuestra vida habéis comido un Chupa-Chups? Estoy totalmente seguro que sí y que muchos habréis crecido con esta golosina que pese a lo que se pueda pensar, no es algo realmente de los ochenta sino de mucho antes, aunque su gran éxito fue en nuestra década preferida.

Todo comenzó allá por 1957 cuando Enric Bernat, fundador y presidente de Chupa Chups S.A. se le ocurrió la idea de poner un palito a un caramelo, algo totalmente revolucionario y que se alejaba de las tradicionales que había por entonces. Y la idea, principalmente, era para que los niños no se manchasen tanto a la hora de comer caramelos, pero no se podía imaginar la tremenda repercusión que tendría aquel caramelo “con palito”.

La fábrica de Chupa Chups nacería en Asturias y por aquel entonces se vendían a una peseta cada uno de los chupachups de 7 sabores diferentes que ofrecía la compañía. Poco a poco iba ganando popularidad, algo que se veía incrementado en las ventas, y se abrió otra nueva fábrica en Barcelona y posteriormente en Francia.

¿Cual es tu sabor preferido?

A su éxito se sumó el propio Salvador Dalí, quien colaboró con el diseño del envoltorio (en apenas una hora). Su éxito no se hizo esperar y dio la vuelta al mundo aumentando ingresos y también sabores que gustaban a grandes y pequeños.

Poco a poco se fueron ampliando las fábricas y abriendo otras nuevas, como la de Rusia, que era capaz de producir hasta 1,5 millones de estos caramelos al día y de esa misma factoría salieron los Chupa Chups que se llevaron a la estación espacial internacional MIR.

Se estima que hasta el día de hoy se han vendido nada menos que 50.000 millones de unidades de estos curiosos caramelos españoles (hoy en día pertenecientes a la firma italo-holandesa Perfetti van Melle) ¿A que no conocías esta historia? Posiblemente no, pero seguro que si recuerdas lo mucho que te gustaban cuando eras un crío y cuando recibías tu paga semanal ibas al kiosco a comprarte uno (o dos)

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