16
Febrero
2010

En 1984 la compañía Konami, en plena fiebre de los juegos para las máquinas recreativas lanzaba un simple pero adictivo juego llamado Circus Charlie donde tendríamos que dar vida a la estrella de circo Charlie el payaso y cumplir con los objetivos de las seis misiones con las que contaba este juego.
Pero no vayáis a pensar que era tarea sencilla, tendríamos que enfrentarnos al fuego a lomos de un león, esquivar monos en la cuerda floja, saltar en la cama elástica, caminar sobre pelotas sin perder el equilibrio e incluso hacer un salto desde el trapecio, obviamente cada prueba más difícil que la anterior.

Imagen de la primera pantalla del juego
El juego fue desarrollado por Konami en principio para las máquinas recreativas de Estados Unidos, pero debido a su gran éxito en 1986 llevó a las videoconsolas japonesas, estadounidenses y europeas como las populares MSX y NES.
Es un juego de plataformas de scroll horizontal de izquierda a derecha y donde tendríamos que usar toda nuestra habilidad para llegar al final de cada fase y así avanzar hasta el siguiente nivel para ir completando poco a poco todas las pantallas y ofrecer un buen espectáculo para el público.

La última pantalla del juego
En la primera pantalla apareceríamos a lomos de un león saltando sobre aros de fuego y jarrones ardiendo tratando de evitar abrasarnos vivos, tras ello tendríamos que caminar sobre la cuerda floja esquivando a los monos que vienen en sentido contrario al nuestro y en la tercera fase tendríamos que rebotar osbre la cama elástica evitando chocar contra malabaristas de cuchillos y hombres lanzafuego.
La cuarta fase nos llevaría al límite y tendremos que probar nuestros reflejos y resistencia saltando sobre pelotas de playa gigantes; la quinta nos montaría a caballo y tendríamos que esquivar todos los obstáculos que se nos cruzasen en el camino y la última fase sería el momento álgido del espectáculo donde tendremos que hacer acrobacias en el trapecio.
¿Te acuerdas de este juego?
14
Febrero
2010

Volvemos al mundo de los videojuegos y vamos a recordar a uno de los héroes patrios de la ficción televisiva, pero basado en un personaje real, aunque de nombre diferente, Curro Jiménez, uno de los personajes que más importancia tuvo durante los años ochenta en Televisión Española y que más reposiciones tuvo en la pequeña pantalla.
Zigurat, en medio de una guerra de licencias por obtener las mejores series o productos para poder hacer un juego que generase una importante cantidad de dinero y también fama para las compañías de software, se hacía con la licencia de esta serie de televisión y decidió trasladarla al mundo de los videojuegos.
En esta serie protagonizada por Sancho Gracia, encarnaremos al popular bandolero andaluz en una España en plena invasión francesa, así que os podéis imaginar la mecánica del juego, matar franceses e ir avanzando en cada pantalla, de scroll horizontal de izquierda a derecha y donde destacaba también la carátula original del juego, donde se hace un guiño a Indiana Jones con las letras de título y nos daba a pensar que se trataba de una verdadera aventura.

Carátula del juego
Aunque el juego en sí, no aportaba demasiadas novedades en el panorama gamer de aquel momento, contaba con unos gráficos y efectos bastante decentes para aquella época. Por tanto con algunas carencias y otras cosas bastante aceptables, este juego entretenía, que era de lo que se tratan todos los juegos
Tenía versiones para MSX, Spectrum y para Amstrad, donde ésta última era la que contaba con mejores gráficos, usando diferentes colores, algo que era de agradecer para aquellos tiempos. ¿Quien recuerda este juego?
8
Febrero
2010

En 1986 Dinamic, una de las compañías de software más importantes de España, por no decir la más, lanzaba uno de sus primeros títulos, Dustin. Hay que destacar que no era un arcade al más puro estilo beat’em’up o mata a todo lo que se cruce en tu camino; es más de comerse un poco la cabeza para poder seguir avanzando en el juego, si, de ese estilo a los que nadie juega hasta que se prueban por primera vez.
Además en este juego contaremos con diferentes pinceladas de aventura, dado que teníamos que interactuar con diferentes personas para intercambiar ítems que nos serían de gran utilidad a la hora de continuar con nuestra aventura, que no era otra que la de escapar de la prisión donde nos encontrábamos recluidos (vaya… esa frase me ha sonado al Equipo A)

Carátula del juego
Digamos que Dustin fue un juego “raro” porque por aquel año el panorama de opciones eran arcades donde debías destruir todo lo que vieses en la pantalla, siempre que pudieras claro está, juegos de coches, conversacionales o alguno que otro de habilidad entre muchos otros que copaban el panorama de videojuegos de la época.
Debemos fugarnos de la cárcel al precio que sea y para ello tendremos que ir recolectando los diferentes objetos que nos ayudarán en cualquiera de las fases del juego. En principio puede parecer algo muy sencillo pero para conseguir un objeto de un guardia tendremos que sacudirle hasta que éste caiga al suelo y suelte el ítem en cuestión.

Una de las pantallas de Dustin
Pero no creáis que es esto y ya está, en el momento que el guardia sea agredido, los demás vigilantes intentarán darnos caza por todo el penal y tendremos que ser muy cautos para que no nos sorprendan y nos metan de nuevo en la celda, eso si no nos disparan antes…
Aún así, este juego también tiene diferentes toques de humor que nos amenizaron el juego durante las horas que estuvimos para escapar de la dichosa cárcel. ¿Fuiste capaz de escapar?
28
Enero
2010

En 1987 irrumpía en el mercado de los videojuegos Pirates! un título que llegaba de la mano del genial Sid Meier para diferentes plataformas como Spectrum y Amstrad, aunque desconozco si había alguna versión más de este título.. Era un juego que bebía directamente de producciones cinematográficas de piratas y donde teníamos que convertirnos en el pirata más temido de todo el Caribe..
Podíamos seleccionar diferentes épocas para jugar, aunque personalmente me quedo con las dos últimas pues hay más enemigos y más misiones que cumplir, algo que hacen más entretenido este juego que ya resultaba de por sí algo monótono en cuanto a los gráficos, pero estamos hablando de 1987 y no podemos pedir demasiado.
Podíamos seleccionar también nuestro nivel, journeyman sería el fácil y Swashbuckler sería como el modo experto e incluso podíamos elegir que clase de ventaja tendríamos durante el juego, navegación, espada, disparo, etc. algo importante para el desarrollo del juego, tanto si prefieres ser ofensivo o defensivo.

Uno de los duelos del juego
Podías servir a tu país, también a elegir, España, Francia, Inglaterra u Holanda o servir a todos y así ir ganando galones en cada uno de los países hasta convertirte en un respetado miembro de la comunidad y a la vez un temido pirata, pero no va a ser nada fácil. En tu carrera tendrás que sufrir los ataques de los barcos enemigos, de muchas clases diferentes.
Tendrás que dar caza a diferentes piratas, saquear ciudades, rescatar a familiares gracias a los mapas que vas encontrando, servir de escolta a barcos del tesoro o si te puede la codicia hundirlos y quedarte con todo su oro.
Era mi juego favorito de aquel entonces y en 2004 salió un remake muy conseguido de este mismo juego al que aún de vez en cuando tengo el gusto de echar un buen rato. Y como este, muchos juegos de este genial Sid Meier que nos sorprendía en 1987 con este fantástico juego de piratas.
20
Enero
2010

Muchos de los que jugasteis a videojuegos allá por la década de los ochenta, en especial los españoles, seguro que recordáis el título “Dr. Livingstone supongo”, lanzado en 1986 por una de las compañías de software más punteras de aquel momento Opera Soft, aunque mucha gente se quejaba de que sus juegos eran realmente difíciles y se decantaban por otro de los pesos pesados Dinamic, algo que mantuvo una gran pugna por hacerse con el mercado de los videojuegos en España durante todos los ochenta.
El juego está basado en las aventuras de sir H. Morton Stanley, reportero del New York Herald, quien partió hasta África en busca del conocido pero desaparecido doctor Livingstone. Y esta era nuestra misión, meternos en el papel del reportero americano y recorrernos el continente negro en busca de este señor.

Una de las pantallas del juego
Para encontrar al doctor tendríamos que completar un verdadero festival de pantallas que trascurrían en junglas, minas, poblados nativos, ríos, cuevas e incluso templos malditos. Y obviamente, las trampas eran algo que estaba a la orden del día, así como cualquier otra clase de impedimento que nos pudiese eliminar del juego.
Flechas envenenadas, plantas carnívoras, cocodrilos, monos que nos lanzan cocos, vagonetas de minas a toda velocidad contra nosotros, nativos salvajes y un sin fin de peligros serán los que tendremos que sortear para llevar a cabo nuestra misión. Y por si todo esto fuera poco, nuestra energía, si no queríamos que nos bajase a 0 y por ende morirnos donde estuviésemos, tendríamos que cuidarla y mucho, por tanto debíamos encontrar comida y además agua… ¡todo un reto!
¿Fuiste capaz de acabarlo o tu ordenador sufrió tus iras y las teclas acabaron saltando por los aires?
2
Enero
2010

Para los amantes de los videojuegos, por lo menos los españoles, recordarán que la década de los ochenta está considerada como la década de oro del software español, al menos para los juegos de ordenador. Y si de juegos estoy hablando, hoy voy a recordar otra de las producciones Made in Spain que hizo pasar horas y horas a los más fanáticos de los videojuegos de por aquel entonces, Army Moves, de 1986, juego que nos llegaba de la mano de una de las grandes, Dinamic.
En Army Moves asumiremos el rol de Derdhal, un mimebro del Cuerpo de Operaciones Especiales que ha sido entrenado durante muchos años para poder convertirse en un verdadero especialista y poder atravesar las líneas enemigas, tanto por tierra, mar o aire y domina todas las técnicas de la guerra de guerrillas, en la selva y es especialista en armas y explosivos.
Y gracias a estas características seremos elegidos para llevar a cabo una importante misión. Tendremos que atravesar las líneas enemigas, localizar su Cuartel General y conseguir el plano de la bomba de partículas, algo que puede ser realmente devastador si se finaliza el proyecto.

Una de las imagenes del juego
Conocedor del peligro que entraña esta misión y la importancia de finalizarla con éxito, decides asumir el riesgo y aquí es cuando comienza la aventura, que poco a poco se irá convirtiendo en una verdadera pesadilla de la cual querréis despertar.
La misión comienza a los mandos de un jeep de combate, donde tendremos que atravesar un puente que está custodiado fuertemente por soldados armados con artillería ligera y donde tendremos que atravesar el fuego cruzado (y el puente) para llegar a la base enemiga y robar un helicóptero, donde tendremos que poner a prueba nuestra sangre fría.
Una vez en helicóptero tendremos que atravesar diferentes territorios y os puedo asegurar que no será un camino de rosas y si finalmente lo conseguís, llegaréis a un claro en la selva donde tendréis que descender y comenzar la aventura de nuevo para encontrar el cuartel general de los enemigos y hacerte con el plano de la bomba. ¿Serás capaz de salir airoso de esta difícil misión?
29
Diciembre
2009

Seguro que como me pasa a mi, a muchos de vosotros os gustarán los juegos de ordenador y sentís una especial nostalgia por juegos que formaron parte de las tardes de vuestra época infantil o ya de adolescencia ¿Me equivoco?
Me gustaban de todas clases y siempre procuraba tener algún juego cada poco tiempo en mi ya desaparecido Amstrad CPC6128. Acción, puzzles y prácticamente todo lo que pasase por mis manos era digno de probarlo por mí mismo y disfrutarlo al máximo, o no. Y recuerdo que algunos de los juegos que más me gustaban eran los conocidos como conversacionales.
Esta clase de juegos destacaba porque la interactividad con el propio juego era totalmente diferente a lo que había en aquel momento y a los que hay ahora. No había una gran acción, por no decir apenas, ni gráficos que nos asombrasen, pero claro, eran los ochenta. Lo que sí había era una gran dosis de humor en la trama de muchos juegos, sobre todo los españoles y la obligación de tener que teclear diferentes palabras acordes con la trama para poder continuar con la aventura.

Una de las escenas del juego
Una de las que más recuerdo se llamaba Don Quijote de la Mancha, una de las más conocidas de la segunda mitad de los ochenta y que cautivó a los apasionados de esta clase de juegos en nuestro país, aunque desconozco a ciencia cierta si llegó a exportarse, dado que el personaje sobre el cual giraba el juego es universal, pero no puedo confirmároslo.
Venía de la mano de Jorge Blécua (EGROJ), un importante programador que había hecho juegos para empresas tan importantes como Dinamic como el “Arquímedes XXI”, lo que se intuía que sería un trabajo de calidad.
En el juego debíamos guiar a tan notable hidalgo y a su escudero por las diferentes etapas de la gran historia escrita por Miguel de Cervantes. Pero para comenzar el juego debíamos hacernos caballero, esa era la primera parte de las dos con las que contaba el juego y hay que destacar que si no se realizaba la primera, la segunda no podía ser iniciada.
Y nuestro objetivo final era el de conseguir los amores de Dulcinea del Toboso, nuestra dama. Pero para ello debíamos ser muy cautos y precisos en las palabras que tecleábamos para que el personaje siguiese hacia adelante sin cometer errores, o de lo contrario…