23 agosto 2011

A-Ha – Sun always shine on TV (1985)

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Temas como Take on me, Scoundrel Days, Hunting high and low o Sun always shine on tv, forman parte del repertorio musical indispensable de los años ochenta. Los más melómanos os habréis dado cuenta que son todos del mismo grupo, A-Ha. ¿Quién no les recuerda? Estoy completamente seguro que más de uno de los que nos seguís a diario habréis bailado algun tema de esta banda o incluso tarareado en alguna ocasión.

Esta banda se formó en Noruega en 1982 y desde entonces su carrera ha estado plagada de éxitos y concierto que daban era un lleno absoluto. Llegaron a lo más alto de las listas de éxitos, no solo de Europa sino de muchos otros países, principalmente americanos, algo que no era muy común, me refiero a la exigente Billboard norteamericana, pero si aparecían ahí era por algo.

Hoy quiero compartir con vosotros otro vídeo y como sé que el famoso cli0p de Take on me ya está muy manido, aunque fuera muy original con ese formato de cómic, he hecho una búsqueda por la red de redes y he conseguido rescatar el tema Sun always shine on TV en uno de sus directos de hace muy poquitos años. Obviamente no tiene el mismo tono de voz que por la década de los ochenta, pero bueno, es un directo y aunque hayan pasado años, la gente joven les adora además de todos los que ya entramos en la treintena.

¡A disfrutarlo!

22 agosto 2011

Caroline Loeb – C’est la ouate (1986)

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Aunque comenzó su carrera en el mundo del cine y posteriormente como escritora, la polifacética artista francesa Caroline Loeb inició su andadura en el mundo de la música allá por el año 1983 con el lanzamiento de su primer sencillo titulado Piranana, con el que tuvo muy buenas críticas, pero tuvieron que pasar tres años para que fuese conocida en todo el mundo gracias a su faceta de cantante.

En el año 1986 lanzaba un single titulado C’est la ouate que llegó a convertirse en todo un éxito, especialmente en Europa y donde alcanzaría el puesto número uno entre los más vendidos de Italia, tercer puesto en España, quinto en Francia, décimo en Alemania y trigésimo en Austria.

Hoy desde nostalgia80.com hacemos nuestra retrospectiva diaria recordando este tema con su vídeo musical donde Loeb contaba con una estética verdaderamente original.

21 agosto 2011

La Alianza (1980)

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En nuestra retrospectiva diaria nos vamos a ir al año 1980 a recordar una novela titulada La Alianza, escrita por James A. Michener y puede ser clasificada como novela histórica, la cual narra la historia de Sudáfrica, desde la prehistoria hasta 1970, lugar donde cohabitan muchas razas como bantúes, mulatos, afrikaneers, hindúes, chinos e ingleses entre otros.

La novela está escrita desde el punto de vista de los afrikaneers, los descendientes directos de los colonizadores holandeses y de los huguenots franceses que emigraron a África buscando libertad para poder practicar su propia fe.

La colonización de Sudáfrica comenzó allá en el siglo XVII cuando los holandeses llegaron y comenzaron a usar la zona que actualmente está ocupada por Ciudad del Cabo, como puesto de reabastecimiento y comercio para las naves que viajaban entre Holanda y Java.

Portada del libro

En esta publicación se describe la opresión por parte de los bantúes por parte de los afrikaneers, originada por la animosidad de los holandeses hacia los ingleses, los que tomaron el control político y económico del sur de África desde 1795, intentando cambiar el estilo de vida de los colonizadores con diferentes reformas como la abolición de la esclavitud entre otras.

Entre sus líneas se incluyen personajes tanto históricos como ficticios como es el caso de la familia van Doom, la cual sirve para ilustrar el patrimonio holandés y francés en Sudáfrica. Y conoceremos la dura y curiosa historia que ha formado parte de la vida de generaciones en esta zona de África.

20 agosto 2011

Con la radio a todos lados

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Que sí, que los ochenta estuvieron plagados de cosas verdaderamente absurdas, cosas que realmente funcionaron y otras que más bien parecía que aquella no era su década. Inventos la mar de curiosos que hoy en día nos parecen algo completamente obsoleto y que no usaríamos hoy ni aunque nos pagasen, sobre todo por el miedo al qué dirán, entre otras cosas.

Obvio es que mucha gente, por no decir todo el mundo, ha prescindido del walkman y también del discman (aunque este fue muy posterior) para dejar paso a los reproductores de mp3, mp4 o a los conocidos como teléfonos inteligentes o smartphones, los cuales también gracias a su conexión, nos permiten escuchar la radio.

Pero si nos vamos a los años ochenta seguro que ninguno teníais teléfono móvil, el que más… tenía un walkman con curiosas funciones como autoreverse y ecualizador, pero vamos… el resto teníamos el modelo más básico.

¿Os acordáis de estos auriculares?

Pero si queríamos escuchar la radio teníamos dos alternativas, o hacernos con el transistor de nuestro abuelo, el cual sólo recibía las emisoras de Amplirtud Modulada (AM) o nos hacíamos con unos cascos o auriculares con radio, la última moda y con lo que eramos la envidia de todos nuestros amigos.

Eran, además de un poco feos, bastante incómodos; yo recuerdo que mi abuelo nos regaló uno a mi hermano y otro a mí, de color rojo y azul respectivamente. Tener esto era como ser lo más del barrio, una diadema en cuyo extremo había un par de cajitas con los auriculares y de una de ellas se extendía una antena telescópica para recibir mejor la señal, bien fuera AM o FM.

Era estupendo, podíamos ir escuchando los éxitos mientras jugábamos o dábamos un paseo, pero lo cierto es que mirando hoy aquellos años más bien parecíamos extras sacados de alguna película del espacio de clase Z, pero es igual, lo pasábamos como los indios.

¿Alguno de vosotros tuvo estos auriculares

19 agosto 2011

Carl Lewis en los Juegos Panamericanos de 1987

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Hoy voy a rescatar una noticia de 1987, cuando el hijo del viento, más conocido como Carl Lewis aún no había batido los 8,90 metros del récord de salto de longitud, en posesión hasta el momento del mítico Bob Beamon conseguido en los mundiales de México de 1968.

El 18 de agosto de 1987 aún se estaban celebrando los Juegos Panamericanos y Lewis aseguraba que podría hacerse con el récord de Beamon dado que se encontraba en una estupenda forma física y poco a poco veía cómo se iba acercando con varios saltos entre los que destacaban un 8,53 metros, dos 8,68 y dos 8,75, lo que hacía pesar que esta progresión seguiría en aumento.

A pesar de estas marcas, el viento reinante en aquella jornada dificultó la labor de este joven saltador, que tendría que ver cómo su intento de llegar a la gloria tendría que esperar. Según sus propias declaraciones: “No estoy descontento con mi actuación. El viento fue molesto, sobre todo porque iba a rachas y me obligaba a saltar cuando la bandera no se movía. En estas condiciones, estoy satisfecho de mis saltos, aunque ninguno de ellos fue, para mí, perfecto”.

Lewis, un especialista en salto de longitud

Con estas declaraciones podemos imaginarnos el nivel de perfección o de superación mejor dicho que tenía, intentando siempre mejorar sus saltos, independientemente de la situación, lo que le convertiría en un serio candidato a hacerse con el récord. En aquel evento deportivo, además de estar muy cerca del récord, demostró su estupendo estado de forma ayudando a ganar la prueba del relevo 4×100.

Según los medios especializados del momento, desde el punto de vista técnico Lewis tenía una velocidad ideal aunque aun fallaba algo en la batida, lo que posiblemente fuese lo que generase desconfianza y no poder alcanzar esa meta, que sin duda, tarde o temprano, conseguiría.

18 agosto 2011

Chicho Terremoto (1981)

Los dibujos animados siempre han formado parte de la infancia de muchos de los niños de la década de los ochenta y aunque muchos de ellos ya no los echan ni por las televisiones autonómicas ni locales, siempre nos quedará Internet para recordarlos aunque no es el caso del que vamos a hablar hoy.

Si os digo Dash!! Kappei o Dashu Kappei posiblemente no os suene de nada, pero si digo la palabra Chicho Terremoto seguro que le suena a más de uno. Aunque en muchos sitios no se pudo disfrutar de esta serie hasta bien entrados los años noventa, hay que decir que esta serie nació en Japón y se emitió entre 1981 y 1982.

El canal Fuji Televisión fue quien vio nacer a este revoltoso y con el que muchos peques de aquella época se divertían de lo lindo en sus 65 capítulos. Era un personaje que venía directamente de cómics de manga de Noboru Rokuda y que fue publicado en 1981.

Chico haciendo de las suyas en un capítulo

En esta serie conoceríamos a Chicho Terremoto, un pequeñajo amante del baloncesto y sobre todo de las chicas, a las cuales siempre levantaba la falda para ver sus bragas y tiene como musa a Rosita (nombre de la chica en la versión española) a la que le gusta ver su ropa interior blanca.

Cuando no estaba levantando las faldas a las chicas se dedicaba a jugar al baloncesto y una de sus especialidades era la de marcar triples a la vez que gritaba la frase de: “tres puntos colega”, una coletilla que fue muy usada en su momento y que posiblemente los más nerdies sigan usando hoy en día.

¿Os acordáis de esta serie?

16 agosto 2011

Christine (1983)

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Los años ochenta fueron tremendamente prolíficos para el cine de terror y era rara la novela de Stephen King que no se llevase al cine como la película de la que vamos a hablar hoy y que aunque no es una de las obras más conocidas de este escritor, dejó un muy buen sabor de boca para todos sus lectores.

Se trata de Christine, una película que lleva el mismo título que el libro y que fue llevada al cine por otro de los pesos pesados del terror pero en la gran pantalla, John Carpenter. Hay que destacar de esta película que fue llevada al cine antes de que el libro saliese a la venta, lo que significaba una gran confianza entre los productores, King y Carpenter.

La trama se centra en un chico llamar Arnie Cunningham, el típico pardillo de cualquier instituto estadounidense, algo desaliñado, nada popular, con unas horribles gafas negras y lleno de complejos. Vamos… el estereotipo de todos los empollones de los centros de educación de aquel país.

Christine, el Plymouth de 1958

Cuando volvía a casa junto a Dennis Guilder, su mejor amigo, Arnie se queda completamente prendado de Christine, un coche prácticamente destartalado que tiene un cartel de “se vende”. Dennos le aconseja que se olvide de esa chatarra pero a Arnie no le importó, finalmente pagó 250 dólares por el coche con el fin de repararlo y ponerlo como en sus mejores días.

Desde ese momento Arnie cae en una espiral obsesiva donde su mundo es el coche y se pasa todo el tiempo arreglándolo, dejando de lado a sus amigos y también a su familia. Una vez el coche está completamente arreglado Arnie es otra persona, se ha vuelto arrogante y muy egoísta, todo ello manipulado por Christine, quien hará lo posible para impedir que nadie se interponga entre Arnie y el coche.

Con King y Carpenter en esta película os podéis imaginar algunas de las escenas que pueden salir de la mente de estos dos grandes que dejaron su impronta en esta película, que a pesar de no ser una de las mejores del director, cumple con creces su objetivo, entretener. Como no encontrábamos el trailer de la película, nos animamos y hemos hecho uno para que vosotros también tengáis un pequeño feedback de Christine.

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